Recomendaciones para el trabajo remoto

El trabajo remoto afecta a las organizaciones a todos los niveles. Altera sus procesos, sus tiempos, sus formas de hacer las cosas,… En definitiva, altera su comunicación y su cultura, ya que no se puede seguir haciendo lo mismo por otros medios. O, al menos, no si queremos funcionar de forma adecuada.

Desde Neuronal hacemos diversas recomendaciones para mejora el trabajo remoto y hacerlo efectivo. De hecho, nos basamos en estudios científicos respaldados por la SIOP (Society for Industrial and Organizational Psychology). Aquí tenemos las principales:

  • Siempre que sea posible, es preferible combinar el trabajo remoto con el trabajo presencial. Una vez la crisis actual desaparezca, es más satisfactorio  para los trabajadores el combinar ambas modalidades. En especial en trabajos con alta interdependencia .
  • Flexibilidad en la implementación. No todos los trabajadores tienen las mismas necesidades o recursos.
  • Dar apoyo a los trabajadores. En especial en las etapas iniciales. Todo ello para fomentar la sensación de autoeficacia de los trabajadores.
  • Crear espacios de contacto social. Tanto presenciales como plataformas virtuales, para fomentar el contacto y la relación social, tratando de minimizar la sensación de aislamiento. También para tratar de evitar la pérdida de identificación con la organización.
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  • Cambios culturales: Son varias las acciones que se pueden realizar para apoyar la implementación del trabajo remoto:

– Pasar a valorar a los trabajadores por sus resultados, no por el tiempo que dedican a las tareas o que pasan conectados.

Implicación de la dirección y creación de planes estructurales para potenciar y sustentar tanto los cambios como los comportamientos deseados.

  • Comunicar y articular claramente los detalles y expectativas respecto al trabajo remoto. Establecer programas de entrenamiento para los trabajadores y los gerentes.
  • Si no todos los trabajadores van a trabajar de forma remota, crear unos criterios bien definidos y claros para ello. Y comunicarlo de forma adecuada.
  • Presionar al trabajador para controlarlo a distancia no es buena idea. Cambiar a gestionar el trabajo, no al trabajador.