Para algunos es simplemente tecnología, para otros, se trata de herramientas, métodos o procesos de negocio. Lo cierto es que es esto y mucho más.
Cuando hablamos de “digital” hablamos de una nueva cultura, es decir, una nueva forma de entender, pensar y hacer las cosas, mejorando el trabajo. Con el foco puesto en hacer la gestión más estratégica, creativa y eficiente, brindando soluciones que ayudan tanto a los equipos internos y su manejo, como a los clientes al tener una mejor experiencia en relación a la marca.
En términos generales, definiremos aquí una empresa digital como aquella que integra en sus diferentes procesos las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para tener un valor diferencial y sumar una ventaja competitiva frente al resto.
No se trata de un aspecto separado, como introducir un nuevo canal digital para interactuar con los clientes, sea este un sitio web, blog o redes sociales.
El desafío de las empresas es llegar a comprender este concepto como un todo. Esto es muy determinante si se quiere emprender una gestión positiva del cambio, que genere resultados satisfactorios dentro de la organización. Las empresas necesitan flexibilidad, digitalizar sus portafolios, actualizar la manera en que hacen marketing, sus canales, el lenguaje con el que se comunican con los clientes, el modo de obtener información, cómo crean productos, cómo se coordinan los equipos, etc.
Entonces… ¿son todas las empresas potencialmente digitales?
Existe una tendencia a pensar que por la naturaleza del negocio, una empresa no entra en el universo de lo digital. De hecho, muchos asocian el concepto exclusivamente con startups digitales, pero no son solo este tipo de negocios los que tienen que innovar y prepararse para los cambios. En esta era, ser digital no es una opción: todas las empresas van a terminar volviéndose digitales eventualmente; más allá de lo que vendan o el sector en el que operen, las empresas tienen el desafío de integrar inteligentemente en su estructura las TIC para mantener competitivo y relevante su negocio.
Así como algunos lo ven como un desafío, otros lo ven como una oportunidad, que ya está aportando mucho a las empresas que conciben lo digital ya no como un solo elemento, sino como una forma alineada y completa de hacer las cosas.
